Luego de que Kim Kardashian se apoderara de los titulares por usar un vestido que le perteneció a Marilyn Monroe en la última edición de la gala del Met , el Consejo Internacional de Museos prohíbe usar prendas con valor histórico a las celebridades. La noticia se da a pesar de que la estrella de reality show tuvo el máximo cuidado al usar, solamente lo llevó para desfilar sobre la red carpeta y una vez en el evento, se cambió por una replica exacta.

A pesar de que Kim Kardashian se llevó la noche como la mejor vestida y la celebridad que mejor entendió la temática “Gilded Glamour” del evento, recibió bastantes criticas negativas, entre ellas la de Sarah Scarturro, ex jefa del departamento de Conservación de Moda del Met, quien estalló en contra del museo Ripley en Florida, el dueño actual del vestido de Marilyn Monroe por haberlo prestado.

“Cuando yo era la jefa del laboratorio de conservación del Instituto del Traje, tuve que rechazar solicitudes para que celebridades utilizaran modelos irremplazables de la colección”, señaló Sarah. Por este comentario y otro más del tipo, el Consejo Internacional de Museos exige que las prendas sean conservadas en condiciones de máxima seguridad , al igual que cualquier obra de arte. Durante las últimas semanas, la estrella de reality show dio algunas pistas del look que usaría y como casi siempre pasa, el rumor que sus fanáticos comenzaron a esparcir se hizo realidad.

En una entrevista a Access Hollywood durante la premiere de The Kardashians , Kim dijo que en esta ocasión sí planeaba mostrar su rostro y además, contó que no podía alterar el vestido con lo que dio a entender que se trataba de un diseño de archivo. “Creo que se decidirá de último minuto si voy o no voy porque no se puede adaptar, así que tengo que encajar exactamente“.

Dos semanas después, The Sun reportó que Kim fue captada junto a su novio, Pete Davidson visitando el museo Ripley Believe It or Not! en Orlando, Florida, donde actualmente está en exhibición el emblemático vestido ”Happy Birthday, Mr. President” de Marilyn Monroe.

Se trata de un diseño de Jean Louis que originalmente costó 12,000 dólares. Supuestamente, el vestido era tan ajustado, que antes de que Marilyn lo usará, lo tuvo que coser. La actriz lo usó el 19 de mayo de 1962 en una recaudación de fondos en el Madison Square Garden,justo tres meses antes de morir.

El museo Ripley lo compró en una subasta en 2016 por casi 5 millones de dólares, lo que lo convierte en uno de los vestidos más costosos del mundo.