
Desde pequeño, Ronel Hernández ya dibujaba princesas con vestidos llenos de detalles, sin imaginar que esas ilustraciones infantiles serían la semilla de una prometedora carrera en el mundo de la moda. Criado en Cuba, reconoce que dedicarse al diseño no era una opción común en la isla, y quizá por eso su vena artística permaneció oculta durante años.
Puerto Rico, un nuevo comienzo
A los 25 años, recién llegado a Puerto Rico y sin haber cursado estudios formales, Ronel descubrió la EDP University y su programa de Diseño de Modas Digital. Fue el punto de partida para transformar su pasión en profesión. “Mi estilo personal es elegante y sofisticado; me gusta la dama que no pierde el estilo”, comenta. En sus creaciones predominan los bordados en relieve y las aplicaciones que elevan cada pieza.
Inspiración con historia y música
La historia es una de sus mayores fuentes de inspiración. Le apasiona reinterpretar siluetas antiguas con un toque moderno. También la música lo acompaña en su proceso creativo, ayudándolo a dar forma a ideas y detalles mientras trabaja.

El arte de elegir materiales
Ronel es meticuloso a la hora de seleccionar tejidos. Antes de decidirse, analiza la funcionalidad de la tela y si resistirá los acabados y estructuras que requiere cada diseño. La sostenibilidad también forma parte de su visión: “Reusar telas es algo que haré sin dudar. En mi colección Vestigio, todos los bordados y aplicaciones fueron reciclados”.
Construyendo una marca con identidad propia
Aunque reconoce que aún está explorando su sello como diseñador, Ronel tiene claro que sus piezas siempre reflejarán elegancia y sofisticación. Para él, estar al tanto de las tendencias es importante, no para seguirlas ciegamente, sino para entender el mercado y adaptarse a objetivos comerciales.
Un futuro que se teje entre pasarelas y colaboraciones
Su proyección en la industria la está construyendo paso a paso, participando en cada evento posible. Recientemente presento diseños de novia en Expo Boda Puerto Rico y colaborará con el diseñador Herman Nadal en un evento en octubre. Además, considera que las redes sociales son su vitrina más valiosa, donde Instagram y Facebook se han convertido en su carta de presentación.
Sueños, metas y un consejo para los que empiezan
Uno de sus mayores sueños es tener su propio taller, un espacio donde pueda crear sin las limitaciones de trabajar desde su apartamento. Y aunque hay muchas figuras a las que le gustaría vestir, Cate Blanchett ocupa el primer lugar en su lista: “Esta mujer hay que mirarla, es hermosa e imponente. Sería un orgullo poder vestirla”.
A los nuevos talentos les deja un consejo sencillo pero contundente: “Empiecen aunque tengan dudas. Todo se irá acomodando en el camino e irán descubriendo su identidad como diseñador”.




