Por  @Samynemir

Si hay un evento que se toma con seriedad en Latinoamérica es el Miss Venezuela. El evento más esperado del año y vigilado mundialmente para conocer la representante del segundo país con más coronas en esta competencia, luego de Estados Unidos.

Los trajes son un despilfarro de talento y dinero que crea tendencias y sientan pautas en el mundo de la moda y el modelaje. Durante la ceremonia celebrada el pasado jueves, 30 de agosto, desfilaron las candidatas con elegantes diseños. Asimismo, como sucede con frecuencia, se presentaron algunas con unos vestidos que parecen más disfraces que un traje de gala. Horribles.

Trajes más elegantes

Foto por Jesús Gil (Revista Domincal)

Aunque no llegó a las finalistas Miss Portuguesa lució un impresionante vestido que fusionaba con armonía la delicadeza de capas satinadas con la sensualidad de las trasparencias y la vistosidad de la pedrería en un corte asimétrico de una manga larga y escote profundo.  Ella flotaba sobre el escenario con gran suavidad y el vestido parece emular la complejidad de las joyas naturales marinas.

 

Foto por Jesús Gil (Revista Domincal)

Miss Guárico, quien ganó además Miss Elegancia, logró coronarse como la Miss Venezuela. María Gabriela Isler lució impecable con un estructural vestido blanco con una hilera zigzageante de bolantes que caía en el centro. Cabe destacar, que la nueva beldad es licenciada en gerencia y mercadeo.

Desastres de la noche

Foto por Jesús Gil (Revista Domincal)

Como sacada de un cuento de vampiros, Miss Nueva Esparta, desfiló un recargado diseño con aires futurísticos que carecía de elegancia y abundaba en color, proporciones y texturas. Hasta filosas piedras le colgaban de las mangas como si fueran sus armas para capturar víctimas. De haber sido negro este traje, hubiese pensado que se lo robó a Maléfica, la malvada hada de la Bella Durmiente.

Foto por Jesús Gil (Revista Domincal)

La tecnología y la globalización han alcanzado gran auge en los últimos años, pero Miss Trujillo, se lo tomó muy en serio. Este vestido que bien podría vestir a la primer reina de belleza de una raza extraterrestre se separó demasiado de la moda tradicional de estos eventos. Los materiales no lucían bien en el escenario y el ajustado entalle de este metálico tubo no le permitieron desfilar con soltura.