Es domingo…y despiertas con los estragos de la fiesta del sábado o el desvelo de una probable película que viste el viernes o una intensa charla con tus amigas…es una excelente oportunidad para oxígenar, refrescar y activar la circulación de nuestro rostro para que recupere frescura y luminosidad.
Los ingredientes: café molido y aceite de oliva extra virgen
El café tiene la propiedad de ser antioxidante y activador de la circulación para evitar la retención de líquidos y el aceite de oliva extra virgen es hidratante y balanceador de los aceites naturales de nuestra piel.
¿Como lo hacemos?
Lo emplearemos directamente en nuestro rostro: una cucharada de café soluble y si es de cafetera es la misma cantidad (pero no debes usarlo si ya tiene mas de 20 min que se utilizó), irás incorporando el aceite de oliva extravirgen cucharadita a cucharadita hasta que tengas unas pastita que se adhiera fácilmente a tus manos y la puedas colocar en tu rostro
¿Donde la aplicamos?
Cubre ojeras, frente, nariz, mejillas, mentón y espera 20 minutos…enjuaga y lava tu cara, notarás una deliciosa piel y además con un olor riquísimo a cafecito (solo es temporal).
Puedes usarlo también cuando te bañes, masajeando tus piernas con movimientos circulares de abajo hacia arriba.
No mancha tu piel, no la irrita y no queda grasosa…pero como todo, debes probarlo y si sientes ardor o algo extraño enjuaga inmediatamente, para que tengas mejor resultado, después aplica una ligera capa de aloe vera y deja que se absorba, posteriormente tu rutina de cuidado facial, consulta a tu dermatólogo si tienes dudas al respecto o tu piel es muy delicada.
Entonces, nos tomamos un cafecito?, nos leemos muy pronto.
Sonrían al mundo
Xoxo, Neyra





