La crisis nos empujó a cambiar ciertos hábitos sociales, a refugiarnos en casa y a rebuscar en el trastero en busca de prendas que pudieran tener otra oportunidad. Esta “tendencia” ha influido en la moda y para esta temporada vemos propuestas inspiradas en el homewear, texturas como el terciopelo, jerséis jaspeados o de cenefas. Las rayas se esconden para que el armario se llene de cuadros, las camisas se llevan en blanco impoluto y las chaquetas cruzadas sustituyen a las de uno y dos botones. La noche se vuelve lujosa, palaciega y barroca. El esmoquin vuelve con fuerza y lo hace con tejidos suntuosos, y los brocados y bordados dorados decoran con estilo chaquetas y sastres.

Moda: Etro, Hugo Boss, Armani y Versace