Pasarelas

Gucci presenta su colección Primavera-Verano 2016

Llegó el día de ver cómo Alessandro Michele imaginaba la primavera-verano de Gucci. Su llegada a la casa italiana firma un nuevo rumbo no sólo para ésta, sino para la moda entera. Nuevos códigos de estilos basados en la vida bohemia, la excentricidad y la personalidad reinventada. Los bichos raros toman el mundo
Nos ha convencido. Alessandro Michele ascendió a la dirección creativa de Gucci el pasado enero. Hace catorce años entró prácticamente de la mano de Frida Giannini, su antecesora, a la casa italiana, se convirtió en su sombra y ante la inminente salida de ésta tomó las riendas de la firma. Si en su primera intervención dio pistas de sus intenciones estilísticas (en el desfile masculino de enero revisó los estilismos y les dio el aire bohemio que ha definido su sello), su colección femenina para el otoño-invierno 2015/16 se consideró un fashion statement (sentencia de moda).

Su intención de sacar al bicho raro de la biblioteca, reinterpretar el concepto de belleza femenina y devolver el vintage a primera línea provocó, que es lo importante. Michele dividió al mundo (de la moda) en seguidores y detractores, algo común en muchos diseñadores. Menos común es lo que viene después: que sus críticos acaben cambiándose de bando y adorando sus colecciones, convirtiéndose en embajadores de las mismas y mimetizándose con su estilo. Hasta ahora este efecto odio-amor (que no amor-odio) era propio de Miuccia Prada, claro referente de Michele, y ahora es también cosa suya.

Este otoño las cadenas de moda pronta han replicado muchos de sus diseños: el vestido largo de flores (que Carlota Casiraghi lució en el Festival de Cannes), la falda midi plisada o las boinas, mucho tiempo olvidadas. Hasta en materia de belleza vuelve la palidez y el rostro afeitado en el caso de los hombres, como él también propuso. Y accesorios como el bolso con el anagrama de Gucci con flores y pájaros estampados o el cinturón de cuero con la doble G se han posicionado como los más deseados entre las insiders que se han paseado por la ya finiquitada semana de la moda de Nueva York.

Y nadie quería faltar a este desfile, celebrado el primer día de Milan Fashion Week. Ni editores ni celebrities, antes sin poca o ninguna relación con Gucci y ahora fans de la marca y habituales en sus desfiles (Alexa Chung, Karen Elson o Dakota Johnson). La primera colección primavera-verano del que ya es uno de los diseñadores más influyentes del momento no exigía menos. Lo que todos esperaban de Alessandro Michele era una traducción de sus códigos estéticos a la primavera, pero ha habido más.

Así, las finas lazadas al cuello se vuelven más grandes, incluso se duplican; los rosas apagados se convierten en su matiz más vibrante, aparecen cremalleras en vestidos de encaje (una sexualidad recóndita que no habíamos visto en él hasta ahora), es la hora de la excentricidad, pero creada sobre el arquetipo estilístico que había ideado anteriormente: guantes metálicos con anillos XXL, uñas de quita y pon casi hechas joya, gafas XXL con glitter, turbantes, flores bordadas en outfits de cuero… E inspiración oriental en faldas midi de seda, faldas folclóricas y camisas con transparencias con detalles efecto cartoon o de dibujos animados. Esta rata de biblioteca se lo quiere pasar (muy) bien.

 

Info: Telva

 

 

 

Ego News

Redaccion

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