Por Samuel Nemir Olivares @Samynemir

Foto por Samuel Nemir Olivares

Definitivamente estos cuatro años le han servido para algo a Lucé Vela: mejorar su imagen.

Sonriente y saludando a los presentes, la primera dama se bajó esta tarde  del vehículo oficial de Fortaleza para entrar junto a su esposo, Luis Fortuño, al restaurante La Tasca de Yiyo en Calle Loíza.

Vela vistió una falda talle alto crema, unas plataformas bajitas crema y marrones y una blusa verde acqua “see through”, la cual dejaba entrever el sostén crema.

Finalizó el ajuar con prendas doradas y un bolso negro, que dejó en el vehículo a petición de su esposo.

Ambos almorzaron en el restaurante de comida criolla junto con sus hijos y el comisionado residente, Pedro Pierluisi. Mientras, la prensa aprovechó para abordarlos y entrevistarlos a solo horas de las elecciones generales.

La esposa del gobernador salió a la acera para ofrecerles a los agentes de seguridad que se encontraban afuera una bandeja de entremeses de frituras y ‘mozzarella sticks’.

“Esto no engorda, el que engorda es uno”, manifestó Vela mientras repartía los piscolabis.

A pesar que en ocasiones muestra un gusto extraño al vestir, parece que la asesoría de imagen en Fortaleza ha sido clave del cambio que ha mostrado porque cuando de trajes de noche se trata opta por unos ajuares extremadamente desfavorecedores.

Foto por Samuel Nemir Olivares

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